Quiero compartir con ustedes el booktrailer de mi segunda
novela, Pinceladas de azabache. Una novela fuerte, emotiva, vincular. Dos
mujeres cuyas raíces las quieren separar del amor. Dos mujeres que luchan por
el verdadero amor. Que la disfruten y que pasen un buen fin de semana.
lunes, 15 de julio de 2013
MI RECOMENDADO DE HOY
El libro de los
placeres prohibidos, de Federico Andahazi.
La novela transcurre en Mainz, Alemania, en el año 1455.
Entrelaza la historia de Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta de
tipos móviles y una serie de asesinatos que se producen en el Monasterio de las
Adoratrices de la Sagrada Canasta, el burdel más extravagante y lujurioso del
Imperio. Allí, las prostitutas están consagradas a la práctica de los “placeres
prohibidos” cuyas máximas y secretos guardan celosamente en un libro.
Zelda, una de las más antiguas y requeridas prostitutas es
asesinada y desollada viva, dando inicio a una serie de atentados al Monasterio
que hunde a la ciudad en el terror.
Paralelamente, un juicio lleva a los estrados judiciales a
Johannes Gutenberg y sus socios, por haber logrado imprimir gracias a su
invento, los primeros ejemplares de la Biblia, considerados apócrifos.
Gutenberg es acusado de falsificador y estafador.
Los escenarios medievales han sido descriptos con impecable
maestría, transportándonos al siglo 15. Suspenso y erotismo se dan la mano en
esta novela espeluznante, donde a la par de las explícitas enseñanzas sexuales
brindadas por la “gran puta” se teje una intrincada red de misterio.
No hallaremos romance en esta novela, pero sí mucho
suspenso. Recomendable.
sábado, 6 de julio de 2013
ENTREVISTA EN RADIO FM SIMPHONY.
AYER VIERNES 05 DE JULIO MARIANA MONDINO, A QUIEN TUVE EL PLACER DE CONOCER EN EL PRIMER FESTIVAL DE NOVELA ROMANTICA REALIZADO EN BUENOS AIRES, EN EL CENTRO CULTURAL RECOLETA DEL 6 AL 9 DE JUNIO, ME REALIZÓ UNA CALIDA ENTREVISTA EN SU PROGRAMA "LO HACEMOS DE A TRES".
SI QUIEREN ESCUCHARLA, AQUI LES DEJO EL LINK. TIENEN QUE HACER CLICK DEBAJO DE DONDE DICE ¿NOS ESCUCHAS?
QUE LA DISFRUTEN....
http://lohacemosdea3.blogspot.com.ar/2013/07/no-te-lo-pierdas-proximo-viernes-15-hs.html
viernes, 5 de julio de 2013
Y LLEGO PINCELADAS DE AZABACHE...
El 1ro de Julio fue un día muy especial. Se cumplieron 19 años desde aquella tarde en que rendí mi última materia y me recibí de Abogada. Pero también fue el día del lanzamiento oficial de mi segunda novela, Pinceladas de azabache.
Este es mi ejemplar, que ocupa un lugar especial en mi corazón. Novela escrita antes que Tormentas del pasado, es una historia muy emotiva, que apunta a los vínculos en todas sus manifestaciones. Como me dijo ayer una lectora, en ella podemos apreciar a fondo la relación entre padres e hijos, las pujas y los errores que a veces se cometen en nombre del amor.
Pinceladas de azabache está basada en una historia real que alguna vez me contara una vecina y niñera de mis hijos. La historia de su abuela india y su abuelo alemán. Y la de su descendencia. A partir de ese relato me surgió esta novela a la que agregué personajes, viajes y giros inesperados, pero sin apartarme del eje que Noemí me había relatado.
A pocos días de su publicación ya varias lectoras me enviaron sus comentarios, hubo quienes la leyeron en una noche, como más de una vez hice yo, cuando tenía más tiempo o menos obligaciones, y al otro día amanecía demacrada y agotada, pero feliz por la bella historia que me había mantenido en vilo y al borde de las emociones.
Quiero compartir con ustedes las primeras fotos y los primeros comentarios.
Acá mi Editora, Florencia, a quien siempre le agradeceré el haber confiado en mis letras, y mi querida Gloria V. Casañas, una excelente escritora y un bello ser de luz.
Mi querida amiga Gladis Díaz, mi fiel compañera de ruta en la vida, en la profesión, en mis sueños.
Mariana, mi prima y amiga, quien nos bautizara con el nombre "Exilartitas", y a quien olvidé incluir en los agradecimientos de la novela, lo cual todavía no me perdono.
Patri Otero, otra mujer luminosa y generosa, de una sencillez y calidez impresionantes.
Patricia, una de las primeras lectoras.
El ejemplar de Romina Demichelli.
Rosana Grigioni, a quien tuve el placer de conocer personalmente y que nos dejó este comentario:
"Hola Gabriela! anoche lo terminé! Cuántas historias emotivas! me gustó y me emocionó. Admirable el temple de Aimé y el coraje de Lihuén...qué bellas mujeres!!! Qué historias de vida! Lo escribo así, con entusiasmo, porque esa es la sensación que tengo hoy, además del sueño por no haber parado de leer hasta terminarlo a la 1:30. Y una esperanza para el futuro: saber más de la historia de Rosario y Josefina...poooorfis!!!! ;)"
Les dejo otros comentarios de las lectoras, que me llenan de felicidad y me empujan a seguir escribiendo.
En las vísperas de
que "Pinceladas de Azabache" sea de todos los lectores, no puedo
dejar de augurar su buena suerte.
GRACIAS A TODOS POR ACOMPAÑARME SIEMPRE...
Este es mi ejemplar, que ocupa un lugar especial en mi corazón. Novela escrita antes que Tormentas del pasado, es una historia muy emotiva, que apunta a los vínculos en todas sus manifestaciones. Como me dijo ayer una lectora, en ella podemos apreciar a fondo la relación entre padres e hijos, las pujas y los errores que a veces se cometen en nombre del amor.
Pinceladas de azabache está basada en una historia real que alguna vez me contara una vecina y niñera de mis hijos. La historia de su abuela india y su abuelo alemán. Y la de su descendencia. A partir de ese relato me surgió esta novela a la que agregué personajes, viajes y giros inesperados, pero sin apartarme del eje que Noemí me había relatado.
A pocos días de su publicación ya varias lectoras me enviaron sus comentarios, hubo quienes la leyeron en una noche, como más de una vez hice yo, cuando tenía más tiempo o menos obligaciones, y al otro día amanecía demacrada y agotada, pero feliz por la bella historia que me había mantenido en vilo y al borde de las emociones.
Quiero compartir con ustedes las primeras fotos y los primeros comentarios.
Acá mi Editora, Florencia, a quien siempre le agradeceré el haber confiado en mis letras, y mi querida Gloria V. Casañas, una excelente escritora y un bello ser de luz.
Mi querida amiga Gladis Díaz, mi fiel compañera de ruta en la vida, en la profesión, en mis sueños.
Mariana, mi prima y amiga, quien nos bautizara con el nombre "Exilartitas", y a quien olvidé incluir en los agradecimientos de la novela, lo cual todavía no me perdono.
Patri Otero, otra mujer luminosa y generosa, de una sencillez y calidez impresionantes.
El ejemplar de Romina Demichelli.
Rosana Grigioni, a quien tuve el placer de conocer personalmente y que nos dejó este comentario:
"Hola Gabriela! anoche lo terminé! Cuántas historias emotivas! me gustó y me emocionó. Admirable el temple de Aimé y el coraje de Lihuén...qué bellas mujeres!!! Qué historias de vida! Lo escribo así, con entusiasmo, porque esa es la sensación que tengo hoy, además del sueño por no haber parado de leer hasta terminarlo a la 1:30. Y una esperanza para el futuro: saber más de la historia de Rosario y Josefina...poooorfis!!!! ;)"
Les dejo otros comentarios de las lectoras, que me llenan de felicidad y me empujan a seguir escribiendo.
SOLEDAD RIPPA
"Hola Gabriela, recién termino de leer tu último libro me gustó
mucho!!!. Al principio estaba un poco desorientada porque es muy diferente a
Tormentas del Pasado, igual esta bueno no encasillarse en un estilo. Debo
reconocer que por momentos sufrí muchísimo, me costaba entender algunas
situaciones, pero después al final de la novela las comprendí. Me gustó como
tocaste el tema de las relaciones familiares que siempre son muy complejas. Y
Por último me pareció muy interesante la evolución que han tenido los
personajes a lo largo de toda la novela. En conclusión me pareció una novela
muy linda, por momentos se me cayeron algunas lágrimas pero lo más importante
es que terminé la novela con una sonrisa. Te felicito Gabriela, te deseo muchos
éxitos con esta novela, un beso grande!!!
LAURA G. MIRANDA
En las vísperas de
que "Pinceladas de Azabache" sea de todos los lectores, no puedo
dejar de augurar su buena suerte.
Es una historia humana que llena el alma de
sensaciones. El amor, la pérdida y el tiempo haciendo su trabajo para redimir
lo que no pudo ser y regalarle felicidad a quien, por su herencia la ha ganado,
me hicieron poner en la piel de esta novela hasta el final. Es un relato,
atrapante y ágil que se parece mucho a la vida, pude ser yo o pudo ser
cualquiera, pero fue Aimé.
Te felicito Gabriela Exilart pues en esta obra te
apartaste del amor que suele más rosa que de otro color y te acercaste "al
amor de todos", ese que disfrutamos y sufrimos en sus máximos en esta vida
real, ese que encontramos en la esquina tal vez...ese mismo que al otro lado de
la pasión, nos empuja a leer como un modo más de ser felices. Bienvenido
"Pinceladas de Azabache" !! RECOMIENDO SU LECTURA !! Se preguntarán
porqué ya lo leí..tuve ese privilegio el año pasado cuando era aún una
posibilidad con forma de sueño y mi amiga me lo dio con expresa solicitud de
opinión.
jueves, 30 de mayo de 2013
EL TESTAMENTO
Nunca pensó que tendría que escribir su testamento.
Pero estaba en vísperas de su viaje, un viaje de placer de apenas 9 días, y la
atacaron los temores e inseguridades. De manera que esa mañana se sentó frente
a su escritorio, repasó los artículos del código civil para refrescarse sobre
los tipos de testamento, y se decidió por uno “ológrafo”; no tenía tiempo para
otra cosa.
Lapicera en
mano comenzó en tono de broma, explicando que no tenía pensado morirse pero que
una nunca sabe cuándo la muerte puede hacer su aparición.
Instituyó herederos a los mismos que eran forzosos por
manda de la ley, pero si no lo hacía no podía designar administrador ni
albacea, que era lo que la preocupaba. No deseaba que el padre de sus hijas se
hiciera cargo, desconfiaba en que él les diera a las nenas lo que les
correspondía, de manera que delegó la administración en su hermano, hombre
rápido para los negocios, y eligió a su socia como ejecutora de sus decisiones,
ella sabría qué hacer.
Luego,
tratando de despojar a su pedido de todo dramatismo, se encargó de su
post-muerte. De ninguna manera debían hacer velorio, así lo ordenó con letras
mayúsculas y subrayadas. “Me sacan los
órganos que sirvan para que puedan vivir en otros, y luego me creman. Y ni se
les ocurra guardarme en una cajita… saben que me gusta la libertad. Así que mis
cenizas deben ir a parar al mar, donde fui tan feliz.”
Después se
ocupó de dar algunas recomendaciones respecto de las niñas y otras en cuanto a
los bienes, mencionando tal o cual abogado que tenía alguna documentación
especial. No se olvidó del caballo que les había comprado a las nenas, ni del
departamento que tenía en la costa pendiente de escrituración, ni de los
honorarios en ejecución, que legó a su
amiga.
Quería irse de
viaje en paz, descansar unos días bajo el sol, sola, leyendo aquella novela que
había reservado para esa ocasión especial. A su regreso se encargaría de todo
lo que la venía atormentando.
Por último,
develó dónde estaban sus ahorros, no fuera a ser que de tan bien escondidos
nadie los encontrara y terminaran perdiendo su valor.
Especial
cuidado puso cuando, en las últimas líneas, se decidió a contar aquello que
había callado durante más de treinta años. Era hora de que su secreto viera la
luz y la liberara de una vez por todas. Ponerlo en palabras fue catastrófico
para su psiquis, se quebró en dos, en tres y lloró, bañando con sus lágrimas el
testamento que con tanto esmero había escrito pensando en sus hijas.
Al ver las
hojas borroneadas, las arrugó y arrojó al cesto de la basura. No hacían falta,
no moriría. “Nadie muere en la víspera”,
pensó.
viernes, 10 de mayo de 2013
EL REGALO DE UNA LECTORA
Varios meses atrás una lectora, Lily Marynberg, me envió por correo algo que nunca llegó. Fue en la Feria del Libro, luego de varias charlas por mails, cuando al fin pudo hacerme llegar su obsequio.
Eran unas postales de su libro, una novela que no pudo publicar todavía en Argentina, pero que seguramente llegará para que todas podamos leerla.
Gracias Lily por compartir conmigo ese tesoro, sé lo que ello significa. Cuando una tiene un sueño, ese sueño es el que nos alimenta a diario para seguir. Y éste, Lily, es tu sueño, por el que debés seguir luchando.
Lo comparto con todos ustedes.
Aquí las fotos.
jueves, 9 de mayo de 2013
MI PRIMERA FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES. 3 DE MAYO DE 2013.
Todo parecía confabularse para que yo no pudiera llegar. Primero el paro de transporte. Tenía dos pasajes, para mí y mi amiga Gladis, para el viernes a las 8,30 de la mañana. Los micros no iban a salir y mi desesperación iba in crescendo. No había muchas opciones y las más viable, pese a mis temores respecto de conducir en Buenos Aires, era ir en auto. De manera que empecé a rastrear un GPS, porque mi miedo siempre fue perderme en esa gran ciudad cruzada por autopistas y avenidas donde todos conducen como locos. Temía que me llevaran por delante por circular despacio mirando los carteles y las calles. El GPS sería de gran ayuda. Mi hermana me prestó el suyo y supe que la voz de un señor de dudosa sexualidad me iría guiando en ese loco viaje a lo Telma y Louise.
Viernes 8,30 partimos con mi amiga en el auto acondicionado a último momento. A unos pocos kilómetros el celular comenzó a sonar y el visor me indicó que era del colegio de mis nenes. La preocupación me asaltó y respondí en plena ruta. Uno de mis hijos estaba descompuesto, había que ir a buscarlo. Yo ya no podía volver, de modo que tuve que solucionar el tema. Por suerte no era nada grave, apenas un poco de tos y dolor de garganta. A mitad de camino la lluvia alteró el tiempo de llegada, íbamos bien pero hubo que disminuir la marcha.
La entrada a Buenos Aires fue más sencilla de lo que creía y llegamos al hotel sin mayores problemas. El paro de transportes tuvo mucho de positivo: le perdí el miedo a conducir en la gran ciudad. Ya sé que de ahora en más iré en auto.
Con Gladis hemos hecho varios viajes, y en los últimos siempre nos pasó que pese a todos los mails pidiendo dos camas, no ponían una cama matrimonial. Esta vez no fue la excepción. Pero ante el reclamo de inmediato nos armaron dos camitas. Una vez instaladas nos fuimos enfrente a almorzar ya que sabíamos que la tarde sería larga. Luego nos bañamos y arreglamos para la feria.
Todos los que me conocen saben que mi problema es mi pelo. Creo que no hay mujer que se precie de tal que no tenga problemas con su pelo. Nadie está conforme con lo que tiene encima de la cabeza. La que lo tiene lacio lo quiere con rulos y a la inversa. Yo quisiera tener una hermosa cabellera larga, abundante y con rulos, pero lo que natura no da, tuve que comprarlo. Pero a esta altura de mi vida, ya me cansé de hacerme permanentes y me tuve que resignar al lacio finito.
Me esmeré en el brushing, había llevado todos los implementos para evitar el freez y luego de un buen rato logré un peinado bonito, con las puntitas hacia arriba, sin erizados y prolijo. El maquillaje hizo el resto y estaba para la foto.
La Feria quedaba a diez cuadras del hotel de modo que las emprendimos caminando. Había despejado y no llevamos paraguas, confiadas en que llegaríamos bien. A mitad de camino se empezó a nublar y a caer una ligera llovizna que fue minimizada por los techos. Preocupada por mi peinado apuré el paso, y le dije a Gladis que lo único que faltaba era que a dos cuadras de La Rural se largara a llover. Mis palabras fueron premonitorias y así fue. Un aguacero se descargó cuando estábamos a doscientos metros de nuestro destino y no hubo ni techo ni manos ni solapas que detuvieran a esas malditas gotas que me dejaron convertida en una escoba mojada. Sentía el agua resbalar por mi cara y por mi pelo y me negaba a entrar en ese estado. Para una mujer son importantes las fotos, verse bien, y más en un evento de semejante naturaleza.
Ya en la entrada, tarde y empapada, le pregunté a mi amiga cómo me veía, y ella me dijo:
-A vos no te gusta que te mientan… -con eso lo dijo todo.
-Mentime, hoy mentime. –le pedí, pero ya no había consuelo.
Desesperada entré a la Feria y evité cruzarme con gente conocida. Mi editora me buscaba y llamaba, porque ya era tarde para la firma, pero no podía presentarme así, debía, necesariamente, remediar eso y no había pelucas cerca. Necesitaba un baño.
Todos saben lo que cuesta llegar a algún sitio dentro de la feria, ¡¡¡es tan grande!!! Pero al final logramos dar con los servicios.
Al hallarme frente al espejo encontré en él a una mujer que no era yo, al menos no era la que había salido del hotel, peinadita y maquillada. Era un espanto lo que había ahí. El pelo estaba todo pegado a la cabeza y el flequillo estaba empecinado en enroscarse. Me dije “de acá no salgo”. Y en ese instante me iluminé. Dirigí mis ojos ansiosos hacia un costado y ahí estaba mi salvación: el secador de manos. “Que ande, que ande”, decía en silencio.
Me acerqué con desesperación y puse mis manos debajo. El ruido del encendido fue una caricia para mis oídos. De inmediato me agaché y metí mi cabeza, sintiendo el vientito secar levemente mi flequillo, porque lo peor es el flequillo, el resto una puede atárselo. A los pocos segundos el aparato se apagó. Saqué y puse la cabeza pero evidentemente eso sólo reconoce manos, de manera que tuve que ponerlas para que encendiera. Me adueñé del secamanos y así estuve un buen rato, secando y peinando mi pelo.
De pronto me di cuenta de que alguien tenía sus ojos fijos en mi espalda. Me incorporé y era una mujer que quería secarse las manos y me miraba con cara de pocos amigos. Se lo presté por unos segundos, explicándole que yo no podía salir así en las fotos. La señora me miró pensando que estaba loca.
Cuando estuve más o menos presentable fuimos con Gladis para el stand de la editorial, al que llegué con retraso. Y de allí en más todo fue felicidad. Muchas caras conocidas, muchas palabras y gestos de cariño. Lectoras que conocía a través de facebook o de mails, con quienes había “hablado” e intercambiado opiniones y sueños.
No puedo dejar de mencionar a María Bonadimani, quien me escribió contándome de historia y dándome recomendaciones de viaje, a Lily Marynberg, que me llevó unas hermosas postales de su propia creación, que me había enviado por correo y nunca me habían llegado, a Camila, una jovencita dulce y de mirada clara con quien habíamos hablado para una entrevista, a María Frascara, la conductora de “Un ángel para tu soledad”, que viajó de General Villegas para acompañarnos a Gloria y a mí, a Andrea Vázquez, la gran gestora del encuentro de escritoras en la cena de esa noche, a Romina Demichelli, a Claudia Barzana, a quien vi mientras firmaba y saludé con alegría desde lejos, con quien charlé un buen rato luego y ¡¡¡ me olvidé de felicitar por su novela “Al otro lado del fuego”!!! Pero ella supo entender el desborde de mi emoción. El reencuentro con mi amiga Marisol, que fue mi primera lectora, a quien le enviaba mis novelas por mail y ella imprimía para leer en el tren mientras iba a su trabajo. Adriana Cichero también estuvo presente, con quien compartimos el mismo sueño, hay muchas escritoras entre las lectoras. También nos acompañó a Gloria y a mí Gastón Intelisano, el escritor de “Modus Operandi”, la novela policial que estoy leyendo.
Verónico Brollo, una de las organizadoras del Festival de Novela Romántica a realizarse del 6 al 9 de junio en el Centro Cultural Recoleta.
Mucha gente querida estuvo presente. No puedo dejar de agradecer a Inés Maidana, que estuvo presente desde la distancia y nos envió a Gloria y a mí esos hermosos pergaminos para que las lectoras firmaran. Inés trabaja todos los días por nuestras páginas y lo hace desde el corazón y desinteresadamente.
Gladis Díaz, mi amiga, mi fiel compañera, quien siempre me asiste y ayuda con todo, mi copiloto, cebadora de mate, asesora de vestuario, fotógrafa y quien se encargó de hacer firmar los pergaminos.
Entre tanta emoción, las charlas de a ratitos con Florencia, mi editora, quien me entregó las galeras de mi próxima novela que, si todo sigue su curso, saldrá el 1ro de julio. La decisión sobre su tapa, la dedicatoria, los agradecimientos… todos los preparativos que me sumergen en un estado de ansiedad y felicidad sin par.
Luego de la firma, la presentación de Gloria, hermosa entrevista que le hizo Silvia Pérez Casina y después la cena que compartimos con los escritores que vinieron de Córdoba.
Fernanda Pérez, la escritora de “Las Maldecidas”, hermosa novela que me atravesó el alma. Ana Moglia, autora de “Al otro lado del océano”, que todavía no leí pero que ya tengo autografiado. Roberto Lapid, autor de “Dizna, mensaje desde el pasado”, también firmado y que ya le presté a papá porque yo estoy todavía con otra novela. Graciela Ramos, autora de “Malón de amor y de muerte”.
Gloria por supuesto, María Frascara, Andrea Vázquez, Romina Demichelli, las editoras de El Emporio Ediciones, Inés Viturro, Daniela Cáceres… fue una fiesta.
Pido perdón si me olvido de alguien, todavía me dura la emoción y la euforia de esos hermosos momentos vividos. Me faltó tiempo para recorrer la feria, apenas tuve minutos para comprar libros para mis hijos, pero todo no se puede.
Un día plagado de emociones y cariño, y ese sentimiento de compañerismo y generosidad en ese grupo de escritores, lo cual no es fácil. Todos estamos detrás del mismo sueño y sin embargo, no hubo egoísmos. Sentí que todos, de verdad, nos alegramos de los éxitos del otro. Y eso no tiene precio.
Con Fernanda Pérez más de una vez hemos sentido que nos conocemos de siempre, y no nos habíamos visto nunca. Igual con Ana Moglia, con quien he charlado bastante. Esa solidaridad que se generó en nosotros es como una red.
Y luego, el viaje de vuelta, ya sin lluvia, y el reencuentro en casa con los que me aman, que no pudieron acompañarme pero que sé que estuvieron.
Gracias a todos.
CON LAS CORDOBESAS FERNANDA PEREZ Y ANA EMILIA MOGLIA. Y MI ADORADA GLORIA.
CON CAMILA, UN SOL DE PERSONA.
CON NI QUERIDA ANDREA VAZQUEZ Y ROMINA DEMICHELLI
MI FIEL AMIGA GLADIS.
MI EDITORA, FLORENCIA.
EL PERGAMINO QUE INES MAIDANA PREPARO Y GLADIS HIZO FIRMAR
MARIA FRASCARA, LA VOZ DE "UN ANGEL PARA TU SOLEDAD" Y GLADIS
GLORIA Y ROBERTO LAPID, AUTOR CORDOBES
MI AMIGA GLORIA.
sábado, 27 de abril de 2013
MI PROXIMA NOVELA
COMO SABEN, NO PUEDO ANTICIPAR NADA SOBRE MI PROXIMA NOVELA, SÓLO CONTARLES QUE AYER RECIBI LOS BOCETOS PARA LAS POSIBLES TAPAS.
GRANDE FUE MI EMOCION AL LLEGAR EL MAIL, DADO QUE NO LO ESPERABA, ASÍ, SIN PREVIO AVISO.
COMO HABIA ANUNCIADO, EL 03 DE MAYO A LAS 17 HS. ESTARE FIRMANDO EJEMPLARES DE TORMENTAS DEL PASADO EN EL STAND DE LA EDITORIAL. Y TAMBIEN ME ENCONTRARE CON LAS PRUEBAS DE GALERA DE LA NUEVA NOVELA.
FALTA POCO, PARA TODO FALTA POCO, ¡PERO COMO CUESTA ESPERAR!
miércoles, 17 de abril de 2013
TOC
No sé por qué los demás me dicen que tengo manías, o tocs como suelen
decirle ahora a ciertas costumbres que caracterizan a las personas.
Soy un tipo normal, como cualquier otro. Tengo 35 años, vivo solo desde
hace diez, soltero y no solterón como suelen tildarme. Ocurre que todavía no
encontré la mujer que logre que mi concentración al escucharla permanezca
durante más de cinco generosos minutos y que a su vez tenga las piernas de Tina
Turner. Las piernas podría resignarlas, pero el aburrimiento no.
Sé que soy especial, pero no obsesivo, sino cuidadoso. A nadie daño con
tener las camisas colgando de la percha mirando hacia un mismo lado, ni que
estén ordenadas por color desde las más claras hasta las más oscuras. Vivo
solo, por tanto el ruidito que hacen las bolsitas de plástico al sacar las
remeras del estante sólo lo escucho yo, aunque ni siquiera lo oigo, ya me
acostumbré. De esa manera las chombas no se llenan de pelusas y la tela
conserva siempre esa semi rigidez de la ropa nueva. Es mi gusto.
Tengo poco pelo y lo llevo casi al rape, pero eso no quita que lo cuide
y le dedique baños con shampoo especial, dos para ser preciso, porque el uso
del mismo producto genera acostumbramiento. Por ese tipo de cosas me tildaron
de maricón, como si cuidar del cuerpo en toda su extensión fuera cosa de
maricones. Discriminadores, no tienen idea de cuánto me gustan las mujeres. Y
el prejuicio se acentúa porque nunca me
conocieron una novia o una amiga íntima. Soy muy discreto en mis
relaciones, ¿para qué exponerme si todavía no llegó la indicada?
No soy materialista pero cuido mis cosas. No me gusta que vengan a mi
casa y apoyen cosas sobre la mesa de madera, ni siquiera soporto que pasen sus
dedos por la misma. Sólo tienen que aguantar que ponga el mantel individual
antes del café o del vaso. Me gusta agasajar a la visita, es más, soy un
excelente cocinero, pero deben seguir mis indicaciones para no agriar la
comida.
Lo que más me indigna es esa gente que llega y va directo a mi nutrida
biblioteca. Si tantas ganas tienen de leer que vayan a una librería. Me enerva
sobremanera que saquen y pongan libros, que los abran y miren la biografía del
autor como si les interesara, para después devolverlos al estante en un orden
incorrecto. No se dan cuenta que están ordenados alfabéticamente, así sé en
cada momento dónde buscar el autor con el que quiero deleitarme en las frías y
solitarias noches de invierno, porque la lectura es para los meses de encierro.
Reciclé mi departamento, lo hice a mi entero gusto y lo llené de
espejos, y no porque sea narcisista, de lo cual también me acusaron. Al parecer
disgusto a todo el mundo, pero bien que me llaman cuando necesitan que les
anime una reunión. Nadie se resiste a los acordes de mi guitarra ni a mi voz de
tenor. Soy un artista y ellos lo saben. Acudo desinteresadamente a cuanta
fiesta, evento o cumpleaños me convoquen para tocar y cantar. Debería hacer de
ello una profesión y empezar a cobrar; sin embargo mi alma generosa no me lo
permite, lo hago con todo el amor que un artista puede esparcir sobre su obra.
Y me colman de aplausos y agradecimientos, para luego criticarme.
Cuando armé el departamento compré un somnier, era algo que me debía.
Nada mejor que un buen descanso en una gran cama mullida. Más de uno me dijo
que mi dormitorio parece la habitación de un “telo”, a causa de su pared color
obispo, del acolchado, sus almohadones, sus espejos y su despersonalización.
Los perfumes perfectamente acomodados sobre un estante son la única muestra de
que es un lugar habitado y no uno de paso. El resto permanece impersonal y
minimalista.
Dormir sobre ese colchón fue como estar en el paraíso. Pero con el paso
de los días noté que el mismo comenzaba a marcarse, dibujando el contorno de mi
cuerpo, hundiéndose levemente sobre el lado derecho de la cama. La solución vino enseguida: para
equilibrar dormí dos meses sobre el otro lado, tomando la precaución de cambiar
también la almohada que venía padeciendo el mismo dibujo pero de mi cabeza.
Alguien me dijo que debía rotar el colchón, de esa forma lo conservaría
lo más intacto posible. Y así lo hice. ¿Es eso acaso una manía? No lo creo.
Pese a todas mis precauciones el colchón se había ahuecado ligeramente en los
costados, eso sí, de forma pareja. Pero en el centro quedaba una delicada lomita
que me desagradaba mucho. Para emparejar, estuve tres meses durmiendo el centro
de la cama, conteniéndome con almohadones a ambos costados de mi cuerpo para
evitar desplazarme hacia los bordes durante el sueño. De esta manera logré que
mi somnier luzca como nuevo y se sienta parejo.
Por cosas así me tildan de obsesivo. Tengo una rutina semanal. Lunes,
miércoles y viernes cepillo mis dientes con Sensodyne y el resto de los días lo
hago con Dentabrit. Me gusta que mi dentadura se vea blanca y se conserve sana.
Mi odontólogo apoya este tratamiento. El mismo cuidado le dedico a mis oídos y
pese a todas las recomendaciones uso hisopos tres veces a la semana en días
programados.
Mis pies también son objeto de sumo
cuidado, estoy parado sobre ellos todo el día. Por eso no me fijo en gastos
cuando de comprar zapatos se trata. Baños antihongos y escofina para quitar las
durezas dos veces por semana, y masajes con hidratante al menos una vez cada
tres días.
No es que viva para el cuerpo, pero
así como cuido las cosas de mi hogar lo hago con mi salud. Tampoco me lleva
gran esfuerzo, es una rutina más, como la de ir al gimnasio, pagar las cuentas
del 5 al 15 o la de ordenar las alacenas los días 8 de cada mes.
Amo los números pares pese a que
nací día, mes y año impar. Ni aún sumando todos los dígitos da par, pero es lo
que hay. Uno nunca está conforme con lo que tiene. Por eso a la hora de comprar
departamento elegí numeración y piso par, y creo que valió la pena porque el
lugar me satisface.
Soy de los que verifican que la
perilla del gas esté cerrada y aprieto las canillas para que no goteen. También
controlo la alineación de las patas de las sillas, de la mesa, de la cama, que
deben coincidir con las juntas de los cerámicos, todo en perfecto ángulo y
armonía. Me molestan los desajustes visuales.
Por eso no soporto las mesas
redondeadas con patas redondeadas, las únicas curvas que me gustan son las de
la cadera de una mujer, y si culminan en piernas largas, tanto mejor.
Y hablando de mujer, sucumbí a los
encantos de una. Mes y medio estuve persiguiéndola, enviándole señales que
nunca llegaban a destino o que ella interpretaba de manera errónea. Le envié
chocolates, mensajes, le escribí una tarjeta, hasta un libro que era de su agrado
leí para tener tema de conversación. Pero ella no entendía mis verdaderas
intenciones, ¡hasta llegó a confesarme que creyó que era puto!
No sé cómo logré conquistarla y
cometí un gran error, violé todas mis reglas y códigos: la invité a dormir a mi
casa. Mi hogar, mi inmaculado hogar era mancillado con la presencia de una
mujer, que no sólo se quedó una noche, sino varias, para peor, con mi
consentimiento.
Le permití dormir en mi cama, tocar
mi mesa, usar mi baño y mis elementos más íntimos. Hurgó en mi biblioteca,
desparramó arena en los cerámicos impolutos de mi living, apoyó vasos sobre la
mesa, usó mi teléfono y desparramó su ropa en total desconcierto sobre el
suelo.
En un arranque de locura,
seguramente debido al buen sexo que tuve con ella, la invité a que nos
ducháramos juntos, y ella accedió. ¡Qué horror ver sus cabellos en la bañera!
No puedo dejar de preguntarme por qué mi vida comenzó a ser un caos con su
llegada. La cama permaneció tres días sin tenderse y ni siquiera cambié las
sábanas; mudos y arrugados testigos de la pasión que nos enlazó durante ese fin
de semana. ¿Cómo pude llegar a tanto? Nunca mujer alguna se había afianzado de
esa manera en mi refugio. Lo peor es que quiero que vuelva.
viernes, 12 de abril de 2013
FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES.
SE VIENE LA FERIA DEL LIBRO, ESE SITIO DE ENCUENTRO E ILUSIONES DONDE PODRIA PASAR HORAS RECORRIENDO STANDS Y BUSCANDO LIBROS.
LA FERIA SIEMPRE FUE ESPECIAL PARA MI, EN ELLA TUVE EL PLACER DE CONOCER PERSONALMENTE A FLORENCIA BONELLI LUEGO DE MUCHOS INTERCAMBIOS DE MAILS.
GRACIAS A ELLA FLORENCIA ME CONTACTO CON GLORIA V. CASAÑAS Y TRABAMOS UNA AMISTAD DE ESAS QUE TE HACEN IR A DORMIR CON UNA SONRISA EN EL ROSTRO.
ALLI TAMBIEN VIVI MIS PRIMERAS ILUSIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICACION DE MIS NOVELAS, FUE EN UNA FERIA DEL LIBRO QUE GLORIA ME PRESENTO A SU EDITORA, HOY MI EDITORA.
Y LAS LECTORAS, ENTRE LAS QUE ME INCLUYO, FIELES SEGUIDORAS, CARIÑOSAS, PRESENTES Y ENTUSIASTAS. GELLY CABALLERO, ANDREA VAZQUEZ, MERCEDES GIUFFRE, Y TANTAS OTRAS QUE TAL VEZ HOY SE ME ESCAPAN DE LA MEMORIA.
RECUERDO ESA TARDE, HACE VARIOS AÑOS ATRAS EN QUE TODAS COMPARTIMOS CAFE CON TORTAS EN UNA CAFETERIA DE LA FERIA.
Y EL AÑO PASADO, MIENTRAS SE COCINABA TORMENTAS DEL PASADO, CON MI AMIGA LA ESCRITORA LAURA MIRANDA, A QUIEN TAMBIEN CONOCI GRACIAS A LOS LIBROS, ESTUVIMOS ACOMPAÑANDO A GLORIA EN SU PRESENTACION Y RECEPCION DEL PREMIO AL LECTOR DE LA FERIA DEL LIBRO.
DE MANERA QUE LA FERIA TIENE UN LUGAR ESPECIAL EN MI CORAZON.
ESTE AÑO, CON ENORME ALEGRIA Y NO SIN UN POQUITO DE TEMOR, ESTARE ALLI, YA NO COMO LECTORA SINO FIRMANDO EJEMPLARES DE MI PRIMERA NOVELA PUBLICADA, TORMENTAS DEL PASADO.
LA CITA ES EL VIERNES 3 DE MAYO A LAS 17 HS EN EL STAND DE LA EDITORIAL RANDOM HOUSE MONDADORI.
¡¡¡LUEGO NOS IREMOS CORRIENDO A ESCUCHAR A GLORITA!!!
LOS ESPERO A TODOS.
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